Para montar una compañía lo primero que necesitas es tener un equipo. Lo segundo es que ese equipo tenga ganas de discutir de una forma constructiva. Y lo tercero confianza.

Para montar cualquier obra necesitas un espacio. Y para montar un Valle-Inclán necesitas mucha inconsciencia. Borís Kién fue un proyecto que nos había proporcionado ya todo lo anterior, así que nos pusimos a investigar.

Valle Intrap nació de un equipo que quería aprovechar el tiempo juntos. Un taller de investigación, un trabajo de minuciosa preproducción de un año, excursiones al Museo del Prado (a visitar las Pinturas Negras de Goya) y un atentado teatral o intervención improvisada en la ruta de Max Estrella. Todo ello para adentrarnos en el universo Valle, siempre con el “trap” como planeta de destino.

Aterrizamos en la sala de ensayo dos meses antes del estreno y unimos el trabajo de cada una de las partes. Las tarimas de Carra, la mesa de deejay de Albers, la adaptación de Luces de Bohemia de Kees, las prendas y complementos más “trap” del panorama y la investigación de personaje de cada uno de los actores.

NECESITAMOS UN BUEN EQUIPO